Buscando el peso ideal

Existen herramientas que nos permiten realizar una primera evaluación respecto al peso saludable para una persona. Dentro de estas herramientas se encuentra el Índice de masa corporal (IMC). Se trata de una fórmula sencilla que relaciona el peso medido en Kilogramos, con la altura medida en metros, para obtener una relación saludable entre ambos valores. Permite clasificar el estado nutricional de una persona, y de esta forma detectar posibles estados de riesgo para la salud.

Se calcula mediante una fórmula matemática que utiliza el peso actual de la persona y la talla. El valor obtenido, se compara con la tabla a continuación, y se determina si la persona está en Bajo Peso, Normal, Sobrepeso u Obesidad.

  • Lo recomendado para un buen estado nutricional, es que el valor del IMC personal se encuentre dentro del rango especificado como normal, es decir, en valores que van desde 20 hasta 25.
  • Entre 25 y 30 se observa un aumento de riesgo. Las personas con este valor son considerados con sobrepeso o exceso de peso.
  • Entre 30 y 40 se considera con riesgo moderado a severo. Las personas con este valor son considerados con obesidad.
Peso
Kg
Talla
m
IMC=

¿Cuándo no podemos aplicar el IMC?

La utilización del IMC para predecir el sobrepeso tiene sus limitaciones. No toma en cuenta la estructura ósea, por lo que las personas con una contextura más robusta pueden ser consideradas con sobrepeso aún cuando no tengan mucha grasa en el cuerpo. Las pruebas que miden físicamente la grasa corporal y su distribución son mejores que el IMC para saber si se tiene sobrepeso o no.

Además, el IMC no es una buena medida para medir el sobrepeso de los siguientes grupos de personas:

  • Niños, niñas y adolescentes porque los rangos del IMC se basan en las estaturas de los adultos
  • Los atletas competitivos y los físico-culturistas debido a que un peso muscular más alto puede falsear los resultados
  • Las mujeres embarazadas y lactantes porque ellas necesitan más reservas de grasa de lo usual
  • Las personas mayores de 65 años porque un valor de IMC de 29 parece ser saludable a esta edad e incluso puede ser una reserva útil de energía en caso de enfermedad.

Las dietas

No existe una dieta universal que sirva para todas las personas. La mejor opción es incluir todos los grupos de alimentos en la dieta diaria. De esta forma aseguramos la cantidad necesaria de proteínas, grasas, hidratos de carbono y resto de nutrientes.

Siempre hay un mínimo de nutrientes a cubrir:

Las grasas son necesarias para nuestro organismo. El 30% de la energía total diaria debe reservarse a las grasas, atendiendo siempre a su calidad. Las grasas juegan un papel fundamental en el sabor y textura de los alimentos.

Las proteínas regeneran nuestro cuerpo y forman parte de estructuras, hormonas y enzimas, por consiguiente, necesitamos un mínimo para cumplir con estas y otras funciones. La presencia de proteínas no tiene por qué incluir exceso de grasa a la dieta, ya que pueden tomarse de fuentes vegetales, pescado o aves. Las proteínas formarán parte del 15% de la energía total diaria.

Los hidratos de carbono componen gran parte de la alimentación diaria. Restringe el aporte de azúcares simples, y toma carbohidratos sobre todo complejos, necesarios para obtener energía. Este grupo deberá ser parte del 55% de la energía total diaria.

Siempre se recomienda antes de iniciar un plan de alimentación, asesorarse con un profesional de la salud, que garantizará el éxito del mismo y nos enseñará a mejorar nuestros hábitos alimentarios.